Hay una canción que suena en este momento..
“Y vuelve tu encanto, los días sin horas, me envuelve tu
aroma, tus besos, me queman… voy a beber del pozo de mis sueños “
La misma canción que he escuchado desde que tengo razón, una
de las favoritas de mis papás, aquella que anoche me pidió que le pusiera como
ringtone en su nuevo celular touch que apenas sabe usar, y que en este momento
toma un significado plenamente distinto antes mis oídos.
Esa sensación cambia, esos colores varían y ese rico olor se
hace más intenso. Cuando vuelves al nido disfrutas hasta de los más mínimo y lo
valoras increíblemente más, porque es ahí cuando descubres cuanto creciste,
cuanto maduraste y cuanto quieres a los tuyos…
La música sigue sonando.
“La soledad no existe en estos días, mi corazón viajero ya
se encamina, como una estrella que en tu pecho ilumina, la soledad no existe en
estos días”
Será el momento, será una coincidencia, o es cuando de
verdad por primera vez escuchas esa canción y sonríes, ahora tiene un nuevo
significado.
Alejarse por un tiempo, sin saber de ellos, sin querer que
sepan de ti, resulta una estupidez inteligentísima, un proceso de valoración
increíble, y un “no volveré a desperdiciar ese momento”, porque cuando vuelves
al nido..
Recuerdas esos palitos que te rodeaban, esa sonido que constantemente escuchabas, lo alto que
querías volar, lo difícil que fue atreverse, lo libre que se sintió estar en el
aire por primera vez, y sobre todo, lo confortable que es volver al nido.
* La canción que sonaba -> http://www.youtube.com/watch?v=d0ZywAf3oq4 *

No hay comentarios:
Publicar un comentario